
Esta es la historia de un hombre correcto, austero y formal, y de otro cruel, egoísta y cobarde, que se disputan un mismo cuerpo, una misma mente y una misma conciencia. Cada uno a su manera intentará vencer a su adversario, sin saber que en esa lucha no habrá vencedores ni vencidos.
Esta clásica alegoría de Robert L.Stevenson, admirablemente escrita, nos propone hallar, oculta bajo el ropaje de la moral victoriana, la lucha moral inherente a todo ser humano: la batalla entre lo permitido y lo prohibido, entre lo humano y lo bestial, entre lo nocturno y lo diurno, entre el bien y el mal.
Esta clásica alegoría de Robert L.Stevenson, admirablemente escrita, nos propone hallar, oculta bajo el ropaje de la moral victoriana, la lucha moral inherente a todo ser humano: la batalla entre lo permitido y lo prohibido, entre lo humano y lo bestial, entre lo nocturno y lo diurno, entre el bien y el mal.


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